antes

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si desde los 4 años uso lentes, podría decir que toda la vida he sido miope.
con la tecnología y los buen plan de salud en la isapre de mi mamá hoy se me está dando la oportunidad de dejar de serlo. de sacarme los lentes para siempre.

sobrellevar las discapacidades físicas es una pelea que ha llevado a los científicos a
crear diversas formas para suplir las faltas. los lentes ópticos no son muy distintos a los audífonos ni a las manos ortopédicas, sin embargo los dos primer
os están hecho para que el discapacitado pueda tener un pleno uso de sus sentidos: una mano o un pie ortopédico no pueden distinguir lo que está frío o caliente ni lo suave o áspero.

hay quienes se dieron cuenta de su discapacidad visual en edad adulta porque alguien lo notó por ellos. hasta ese momento la realidad era borrosa a los 5 metros o hasta los 10 ó 20. para mí, lo que no esté entre los 5 a 10 cms de distancia de mis ojos es borroso.

gracias a los lentes nadie puede sentirse discapacitado. es hasta parte de la moda o de una construcción de personalidad es estar detrás de los lentes.

a mí me gusta mirar las cosas sin lentes. me gusta que para poder ver una cara esa persona deba estar muy cerca de mí. el segundo anteri
or a un beso.

tener un rango de visión tan limitado me hace acceder a la realidad visual por medio de una fragmentación de la misma. veo a pedazos y construyo en mi cabeza.

los paisajes son diferentes. como las fotos que se toman por la ventana de un auto en movimiento camino al sur, donde a cada segundo o pestañeo el paisaje va mutando y la cámara no alcanza a retenerlo con nitidez.

me gusta abrir los ojos debajo del agua porque ahí es incluso más difícil distinguir las cosas. los colores sueles ser un poco más uniformes y la fragmentación además se debe a que uno tiene que salir constantemente a respirar.

debajo del agua la gravedad es distinta y los sentidos no logran comprender por completo la realidad. no podemos oler ni comer. el sonido y el tacto se distorsionan, sólo se puede mirar. me gusta mirar borroso. ver mi pelo debajo del agua como algas, como un árbol.

todavía no sé si me quiero operar.